jueves, 24 de mayo de 2012

Capítulo 37


¡Hola queridísimas lectoras! Aquí tengo otro capítulo más para vosotras :) Os dejo el link de mi otra fic que a algunas de vosotras os está gustando mucho :') takemetoanotherworld-fic.blogspot.com Como siempre, millones de gracias por leer y por comentar, ¡sois geniales! de verdad y si no fuera por vosotras no seguiría escribiendo, eso está claro. Os quiero.

Hope you like it!

(Emma)

Llevaba todo el día muy aburrida en casa, mi hermana había empezado el instituto y como estaba castigada no podía salir de casa. No dirigía la palabra a mis padres, no me parecía justo que con casi veinte años me castiguen como una niña pequeña, así que solo he bajado para comer y he vuelto a subir a mi habitación. Llevo encerrada toda la tarde, ya no sé qué hacer, hasta escuchar música me aburre en estos momentos. Al rato alguien llamó a la puerta de mi habitación, era mi madre, claro tuve que contestar.

- ¿Qué quieres? –grité. Estaba realmente enfadada desde anoche.
- No seas maleducada por favor Emma y abre la puerta.-me levanté de la cama de mala gana y fui a abrir la puerta.
- ¿Se puede saber qué pasa? –dije abriendo la puerta. Alucinando me quedé cuando lo vi.
- Ha venido este compañero tuyo de clase a preguntarte algo, estás castigada pero si el muchacho necesita algo no es su culpa.-dijo mi madre.
- Claro, claro.-dije mirándole.
- Os subiré algo de beber.
- No mamá, no hace falta, ¿verdad? –dije y el negó con la cabeza.
- Gracias de todas formas.-respondió él y mi madre nos dejó a solas, entró en la habitación y volví a cerrar la puerta. En cuanto estuvimos solos los dos de nuevo, me abalancé sobre él y le besé. Había echado de menos esos labios.
- Así que un compañero de clase, ¿no? ¿Qué pasa? ¿No sabes hacer la matrícula? –dije riendo mientras nos sentábamos en la cama, acercándome a él.
- Exacto, soy medio tonto, no sabía rellenar el hueco del nombre y demás.-reímos antes de que me besara de nuevo.
- Si nos pillan, se alargará el castigo.-dije dejándole de besar.
- No, no, eso no.-rió.- ¿Cuándo se supone que termina tu tortura? –preguntó apoyando la espalda en la pared.
- ¿La semana que viene? –dije poniendo mi cabeza en sus piernas.- No lo sé seguro, ¿por?
- Por ir haciéndome a la idea de cuantos días voy a estar sin ver a mi chica.
- Espero que no sean muchos.

Se quedó conmigo el resto de la tarde hablando sobre un montón de cosas. Bueno, al menos el día no terminaría tan mal como lo había empezado.

(Rose)

Casi habíamos llegado a mi casa, tenía la esperanza de que no hubiera nadie, que hubieran salido a tomar algo y pudiera coger las cosas tranquilamente y largarme de allí sin que hubiera ningún problema. No quería líos y mucho menos que Liam saliera perjudicado por mi culpa después de lo que estaba haciendo por mí. Saqué las llaves del bolso y abrí la puerta.

- ¿Hay alguien en casa? –grité y no obtuve respuesta.

¡Bien! Justo lo que quería.

- Parece que no hay nadie, vamos.-entramos en casa, subí a mi habitación y Liam me siguió.- Si nos damos prisa, a lo mejor terminamos antes de que vuelvan.
- No tengas miedo de que lleguen.-me cogió del brazo.- Estoy aquí, no te van a volver a poner la mano encima.-asentí con la cabeza.

No alcanzaba a coger la maleta así que le pedí que la bajara. Metimos toda la ropa del armario y de los cajones. Estábamos casi  terminando, solo faltaba recoger algunas de mis cosas como fotos y eso cuando escuché la puerta.

(Liam)

Metíamos todo sin cuidado en la maleta, ella tenía prisa por salir de allí antes de que pudieran volver. Entonces, escuchamos la puerta, debían de ser ellos. En seguida, ella se puso detrás de mí, tenía miedo. Me giré para mirarla, acaricié su mejilla y la di un beso en la frente mientras la susurraba que estuviera tranquila. Cerré la maleta, agarré su mano y bajamos a la planta de abajo. Cuando íbamos a salir una mujer se puso en el medio, cortándonos el paso.

- ¿Dónde te crees que vas, Rose? –la preguntó apoyando las manos sobre sus caderas.- Peter, creo que tu hija quería fugarse.-gritó al que supuse que debía ser su padre e inmediatamente él y el chico de antes aparecieron también.
- No van a impedir que salgamos de aquí ahora mismo.-dije.
- Rose, ¿éste es el pringao que te tiras todas las noches? –dijo Ryan sonriendo maliciosamente.
- No te metas con él.-dijo ella que estaba detrás de mí.
- No te preocupes, Ro.- susurré y apreté su mano.- Vámonos. –dije tirando de ella hacia la puerta pero esta vez el padre fue el que se interpuso en nuestro camino.
- No vas a ningún lado. Eres mi hija y te vas a quedar aquí.
- ¿Es su hija y permite que la maltraten? Me parece que no tiene ningún derecho de obligarla a que se quede.-dije.
- Soy mayor de edad, puedo irme si quiero.-dijo Rose.
- ¿La estás oyendo? ¿Vas a permitir que se vaya? –dijo la mujer.
- Déjala que se vaya, ya volverá pidiendo perdón.-contestó su padre apartándose de la puerta. La abrí y salimos.
- Ni en sueños.-dijo Rose antes de que saliéramos de allí.

8 comentarios:

  1. Ahh!! Me muero por saber lo que pasara esta súper interesante :))

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  2. POR FAVOOOR! SIGUIENTE!

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  3. OMG!!!! Lo amoooooo <3333 El siguiente ya pleaaaase!!!!!
    Besoooteees!!! <333

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  4. ¡Misión conseguida! jajaja e_e
    Espero el siguiente con "paciencia".
    Besitos :)

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